Tachirenses utilizan días de descanso para hacer colas en los supermercados

Tachirenses utilizan días de descanso para hacer colas en los supermercados

(foto Tulia Buriticá)
(foto Tulia Buriticá)

Con paraguas en primera instancia, ponchos y hasta con periódicos, se cubrían los tachirenses esperando que abrieran dichos locales comerciales para ingresar e intentar comprar lo que les correspondía, sobre todo los productos regulados según la terminación de la cédula de identidad, según lo reseña lanacionweb.com / Augusto Medina

Los sábados y domingos, días que  según la Ley del Trabajo están dedicados para el descanso de los trabajadores, los tachirenses los están usando -en gran medida- para hacer cola frente a los supermercados  en busca de conseguir los productos básicos de la cesta alimentaria, para aseo personal o necesario para las labores de la casa.

 

Este domingo no fue la excepción, desde tempranas horas, con una llovizna incluso, haciendo suponer que habían allí amanecido, se observaron grandes aglomeraciones de compradores frente al Hipergarzón de la Rotaria, el Cosmos de Las Acacias, y la más abultada, la del abasto Bicentenario, además de la interminable cola en Farmatodo de la 19 de Abril.

Con paraguas en primera instancia, ponchos y hasta con periódicos, se cubrían los tachirenses esperando que abrieran dichos locales comerciales para ingresar e intentar comprar lo que les correspondía, sobre todo los productos regulados según la terminación de la cédula de identidad.

Ana Sierra afirmó que había llegado a las 5:00 de la mañana, “porque  si esperamos que abran a las 8:00, cuando uno llega ya no consigue nada, vine para buscar arroz que no tengo, algo de harina, café y azúcar, productos que ya se me acabaron en la casa”.

Daniel, hombre de tez oscura, con acento foráneo, en tono agresivo dijo que no le preguntaran nada; “ustedes saben lo que está pasando en esta m… no hay nada, estamos pasando hambre por este Gobierno que no produce”.

Jesús, igual que Daniel,  prohibió que le hicieran fotografía: “no tengo nada que decir,  ya a uno le da pena que lo vean en la prensa y total, seguimos haciendo cola”.

Ana Cecilia, vecina de La Concordia, dijo: “los periodistas no tienen la culpa, hay que hablar, decir las cosas, denunciar, que no se justifica que a pesar de que cerraron la frontera hace dos meses, todavía y quizás peor, seguimos haciendo cola en los supermercados… eso hay que decirlo, para eso están aquí los periodistas”- sostuvo en nuestra defensa.

Todos buscan lo que haya
Para el mediodía de este domingo, las colas ya habían disminuido y quienes quedaban en ellas ahora buscaban cómo protegerse del inclemente sol. En uno de los supermercados de la 19 de Abril se le consultó a cuatro de ellos sobre qué artículos buscaban.

José Ramón: “la verdad, hermano, hoy me toca  según el terminal de la cédula, 6 y 7, y  yo vengo por los productos regulados, pero sabemos que cuando entre ya no habrá, por eso  aquí venimos a comprar es para llevar lo que haya”.

Mariana Ostos aclaró que el domingo hay más colas porque le toca a los cuatro terminales de la cédula: 6, 7, 8 y 9; sobre lo que iba a comprar, destacó que: “mijo, lo que consiga, eso es mentira que  de aquí a que entre, en por lo menos dos horas, voy a conseguir regulado,  necesito de todo, este es mi día de descanso y estoy aquí desde las 6:00 de la mañana y el supermercado abre a las ocho; ¿tú crees qué eso se justifica?, cuando yo debería estar  hoy domingo a esta hora durmiendo”.

(foto Tulia Buriticá)

Carlos Enrique: “vengo por arroz, café, azúcar, caraota, pasta, aceite, harina, quiero enlatados, busco jabón en polvo y  papel higiénico, seguramente que  de eso que te dije  a lo mejor consigo tres, porque tendría que haberme parado a las cuatro de la mañana en mi día de descanso para entrar entre los primeros cuando abran; ¡eso, compadre, no se justifica!”, dijo con desdén.

Juan Pablo, joven quien dijo ser deportista, sostuvo que: “si no vengo  hoy (domingo), pues  no comeríamos nada durante la semana, porque trabajo de lunes a viernes y medio día los sábados, así que el único día que puedo hacer cola es el domingo y rogándole a Dios que consiga algo para llevar para la casa, ya me mojé en la mañana y ahora viene el sol”, dijo sonriendo cuando el reloj marcaba las 10:20 de la mañana.

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