Se agotaron medicamentos para enfermedades crónicas en Anzoátegui

Se agotaron medicamentos para enfermedades crónicas en Anzoátegui

Foto archivo
Foto archivo

El sexagenario Ramón López tuvo suerte ayer de comprar las dos últimas cajas que quedaban de Plendil de 10 miligramos, indicado para el tratamiento de hipertensión arterial y angina de pecho, tras una semana de recorrer las farmacias de la zona norte de Anzoátegui en  búsqueda del medicamento que toma desde hace siete años.

“Gracias a Dios las encontré porque sólo me quedaban dos pastillas. El médico me recetó las de 5 miligramos, pero como desaparecieron del mercado, tengo que consumir la mitad de las de 10. Así me alcanza para 40 días”, dijo el hombre al salir de una farmacia en Barcelona.

Esta es la situación que vive actualmente la mayoría de los pacientes con enfermedades crónicas. Los establecimientos se han quedado sin inventario para atender la demanda de ansiolíticos, antihipertensivos, antiparkinsonianos, anticonvulsivantes y medicamentos para la diabetes, entre otros.





Yuretzi Torres, vendedora de la Botiquería de Puerto La Cruz, argumentó que debido al cierre de los laboratorios desde mediados de noviembre, los despachos disminuyeron significativamente. “Tenemos que llenar los estantes con otros productos y mercancías”.

La encargada de Farmamix, ubicada en la urbanización Boyacá II, en Barcelona, refirió que también hay fallas de desparasitantes, anticonceptivos, antibióticos, complejos vitamínicos y medicinas pediátricas “Queda en pocas cantidades vitamina C, gotas nasales, analgésicos y antipiréticos para adultos”.

Cierres

La vicepresidenta de la Federación Farmacéutica Venezolana (Fefarven), Yolanda Carrasquel, alertó sobre el posible cierre de expendios. “La escasez de medicinas afecta el flujo de caja y reduce la rentabilidad del negocio”.

Carrasquel señaló que las expectativas para enero de 2016 son desalentadoras, ya que mientras los fabricantes no dispongan de divisas para importar la materia prima para la elaboración de los fármacos, tampoco  se puede garantizar el suministro.

Un trabajador de Farmahorro, quien omitió su nombre por no estar autorizado para declarar, afirmó que apenas operan con 10% del inventario en medicamentos para el corazón, la tensión y diabetes.

Después de visitar cuatro farmacias, Ernestina Arcila se fue con las tablas en la cabeza. No logró conseguir Advantan, solución para alergias de piel, ni Captopril para la tensión.

Otra afectada es el ama de casa Evelín Hernández. “Llevo varios días buscando un antibiótico pediátrico. Tuve que  comprar las  pastillas de adultos y mandarlo a preparar”.

4  meses

lleva Negda Azócar tratando de conseguir Neurontin, Pregabalina o Normix para su padecimiento de artrosis. “Sólo me queda tratamiento para seis días y me preocupa porque los dolores son insoportables”.