Bill Cosby vuelve a enfrentarse a la Justicia de EEUU por abusos sexuales

Bill Cosby vuelve a enfrentarse a la Justicia de EEUU por abusos sexuales

El actor y comediante Bill Cosby  se retira después de que un juez declaró nulo su juicio por agresión sexual en el tribunal de Montgomery County en Norristown, Pennsilvania, Estados Unidos. 17 de junio 2017. Un juez de Pensilvania declaró el sábado nulo un juicio por agresión sexual contra el comediante Bill Cosby luego de que el jurado fue incapaz de alcanzar un veredicto, pero los fiscales dijeron que volverán a iniciar el caso y el actor todavía enfrenta varias demandas civiles.  REUTERS/Lucas Jackson - RTS17GZR
El actor y comediante Bill Cosby. REUTERS/Lucas Jackson – RTS17GZR

 

El cómico Bill Cosby, icono de la cultura popular de EE.UU., volvió este lunes a la corte de Norristown (Pensilvania) para ser juzgado por delitos de agresión sexual en el caso de la canadiense Andrea Constand, una de las más de 60 mujeres que han denunciado al actor.

El proceso comenzó hoy con la búsqueda de los 12 miembros del jurado que decidirán sobre la sentencia.





Cosby, de 80 años, ya se sometió a un juicio en junio de 2017, pero el jurado fue incapaz de alcanzar un veredicto y el litigio fue declarado nulo.

Sobre las 08.30 hora local (12.30 GMT), Cosby llegó a la corte de Norristown, a las afueras de Filadelfia, mientras unos copos de nieve se pegaban a su traje azul.

Según mostraron las televisiones locales, Cosby caminó lentamente y se negó a responder a las preguntas que le gritaban los periodistas.

En el interior de la corte, el juez Steven T. O’Neill y los abogados de la acusación y la defensa comenzaron a interrogar a un grupo de 125 ciudadanos, del que saldrá el jurado.

En este nuevo juicio, el actor ha cambiado a su equipo de abogados, que estará encabezado por Tom Mesereau, conocido por defender con éxito a Michael Jackson en su litigio de 2005 por supuesto acoso sexual a menores de edad.

Cosby se enfrenta a tres delitos de abuso sexual, que acarrean cada uno de ellos una pena máxima de 10 años de cárcel y una multa de 25.000 dólares.

El litigio sigue centrado en la figura de la canadiense Andrea Constand, quien asegura que una noche a principios de 2004 Cosby la invitó a su mansión de Cheltenham (Pensilvania) y le dio unas pastillas que la marearon, le nublaron la vista y permitieron al artista abusar de ella.

Uno de los momentos cruciales del juicio llegará con el testimonio de la propia Constand, que tendrá que hablar sobre lo ocurrido en la mansión de Cosby, así como sobre su relación con el artista, al que supuestamente consideraba un amigo y un mentor.

Los dos se conocieron en 2001 mientras ella entrenaba el equipo de baloncesto de la Universidad de Temple (Pensilvania) y Cosby formaba parte del patronato del centro educativo.

Cobsy sostiene que la relación con Constand fue consentida y asegura que usaba drogas como señuelo para atraer a las mujeres, pero nunca como herramienta para incapacitarlas.

Más de 60 mujeres han acusado a Bill Cosby de abusar sexualmente de ellas entre los años 1960 y 2000. De ellas, 41 aseguran además que el comediante usó drogas para aturdirlas y perpetrar el abuso.

La Fiscalía quiere mostrar que existe un patrón en el comportamiento de Cosby y, para ello, ha llamado a declarar a cinco mujeres que sufrieron abusos entre 1982 y mediados de la década de los 90.

Una de las víctimas más conocidas es la exmodelo Janice Dickinson, que coincidió con Cosby en 1982 en un hotel en Lake Tahoe (Nevada) y asegura que el artista le dio una pastilla azul que le inmobilizó dejándola semiconsciente y sin posibilidad de luchar contra los abusos del actor.

Además, Dickinson formó parte de las 35 mujeres que aparecieron en 2015 en una portada de la revista New York Magazine para denunciar que Cosby abusó de ellas.

Cuando comenzaron las denuncias contra Cosby, muchas de las víctimas fueron tachadas de “oportunistas” por parte de la prensa o la sociedad, que desconfiaban de sus denuncias.

Ahora, sin embargo, el escenario político y social ha cambiado con el auge del movimiento “Me Too”, que busca visibilizar el acoso y la desigualdad de la mujer.

EFE