Ramón Peña: El sortilegio peronista

Ramón Peña: El sortilegio peronista

La huella del peronismo en la Argentina luce indeleble. Son ya 75 años desde que el general Juan Domingo Perón irrumpiera en el poder con un movimiento que es difícil de definir en una sola frase por la heterogenidad de personajes y facciones que, desde 1945, han hecho política en su nombre. El peronismo originario de Perón y Evita, arquetipo del populismo latinoamericano, ha sido la etiqueta de manifestaciones tan diversas como, entre otras: la guerrilla montonera, el neoliberalismo de Carlos Menem y el Kirchnerismo, esa cofradía izquierdista hermanada con el chavismo en lo ideológico pero, sobre todo, en lo pecuniario.

Hoy, cercano el final del gobierno de Mauricio Macri, primer presidente no peronista que completaría un período constitucional -en medio de las contrariedades propias de un inaplazable ajuste económico- la sombra del peronismo se cierne de nuevo. Cristina Kirchner, lider del peronismo kirchnerista, asoma como fuerte candidata para las elecciones presidenciales de octubre próximo.

Lo singular de su candidatura es que sobre ella gravitan nueve causas judiciales y tres órdenes de arresto -hasta el presente fallidas por su fuero senatorial- que la incriminan, junto con una corte de ex colaboradores suyos y de su marido, en una pluralidad de delitos contra la cosa pública.





Este viernes, en una movida que imita al inconfesable Vladimir Putin cuando cedió la presidencia a su pupilo Dimitri Medvedev, para él actuar como su primer ministro, la señora cedió la candidatura presidencial a un dirigente del llamado Peronismo Alternativo, Alberto Fernández, ex empleado de su esposo y famoso por su maleabilidad, mientras ella iría como vicepresidente…

El populismo corrupto plantea un grave reto, frente al cual, la reelección de Mauricio Macri, demócrata liberal, cobraría importancia histórica para romper ese sortilegio que, algunos con resignacion, otros con orgullo, definen como: “El peronismo es un sentimiento argentino”….