El derribo de un dron en el golfo Pérsico eleva la tensión entre Irán y Estados Unidos

El derribo de un dron en el golfo Pérsico eleva la tensión entre Irán y Estados Unidos

Foto de archivo. Avión no tripulado Triton construido por Northrop Grumman en su primer viaje desde la compañía donde fue fabricado en Palmdale, California, EEUU. 22 de mayo de 2013. Imagen entregada por un tercero. US Navy/Northrop Grumman/Bob Brown via REUTER.

 

 

Estados Unidos e Irán se han enzarzado en un cruce de acusaciones tras el derribo de un dron de la Armada estadounidense por parte de la Guardia Revolucionaria iraní, una acción que Teherán atribuye a una violación de su espacio aéreo, acusación que fue rechazada este jueves por Washington.

El Gobierno de Irán fue el primero en informar del incidente cuando, mediante un comunicado, los Guardianes de la Revolución anunciaron hace escasas horas el derribo de la aeronave no tripulada, un MQ-4 Triton, cuando realizaba tareas de vigilancia.

Según la fuerza de élite iraní, el dron fue abatido con un misil tierra-aire cuando entró en su espacio aéreo en las primeras horas de este jueves, y voló sobre la región de Koohe Mobarak, en la provincia meridional de Hormozgan.

El comandante en jefe de los Guardianes, Hosein Salamí, subrayó en declaraciones a la agencia Tasnim que el derribo del aparato supone “un mensaje decisivo y claro” para que EE.UU. respete “la integridad territorial, la seguridad nacional y los intereses vitales de Irán”.

“Los defensores de las fronteras del Irán islámico mostrarán reacciones decisivas y directas a la agresión contra este territorio por parte de cualquier extranjero”, advirtió el comandante.

Sin embargo, el Pentágono ha rechazado estas acusaciones y ha asegurado que se trató de un “acto no provocado” cuando su aeronave se encontraba realizando tareas de reconocimiento sobre aguas internacionales.

“Los informes que apuntan que la aeronave se encontraba sobre Irán son falsos”, afirmó en un comunicado el capitán Bill Urban, portavoz del Mando Central de las Fuerzas Armadas de EE.UU. (CentCom), responsable de las operaciones en Oriente Medio.

El capitán agregó que se trató de un “ataque sin mediar provocación contra un elemento de vigilancia que se encontraba en el espacio aéreo internacional”.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, ha indicado que el presidente Donald Trump fue informado del derribo y que el Ejecutivo “está siguiendo la situación de cerca”.

Este incidente se produce apenas unos días después de que el CentCom acusara a Irán de posibilitar el derribo a manos de las fuerzas huties de una de sus aeronaves no tripuladas en el Yemen y de intentar abatir a otra que sobrevolaba el golfo de Omán.

La tensión entre Irán y EE.UU. ha escalado en las últimas semanas, al punto de que el Gobierno estadounidense ha decidido enviar más tropas y reforzar su despliegue militar de buques y misiles en el golfo Pérsico.

La semana pasada, el secretario de Estado, Mike Pompeo, acusó directamente a Irán del ataque a dos cargueros en el golfo de Omán.

Sin embargo, por el momento, la única prueba divulgada por el Gobierno estadounidense es un video de escasa resolución y en blanco y negro, en el que se puede apreciar cómo la tripulación de una pequeña embarcación parece manipular un objeto adherido al casco de un buque de mayor tamaño.

Según el Pentágono, los hombres grabados son personas próximas al Gobierno iraní y el objeto que manipulan es una mina magnética que quisieron retirar del casco del buque japonés Kokuka Courageous, tras no haber hecho explosión, con el objetivo de borrar su rastro.

Las autoridades iraníes han negado su implicación en estos hechos y han asegurado que si quisieran bloquear el estrecho e impedir el tránsito de petróleo, como ya han amenazado, lo harían abiertamente.

El presidente Trump decidió retirar a su país del acuerdo nuclear con Irán de 2015, decisión que acompañó de la reanudación de las sanciones contra el país persa levantadas bajo el pacto y que reforzó en mayo con el fin de las exenciones a otros países para la compra de crudo iraní.

EFE

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