Rubén Limas Telles: Prematura preocupación

Los reportes en la prensa internacional – y nacional –relacionada al brote del Coronavirus en China pueden preocupar más de la cuenta a los venezolanos. En particular, debe decirse que no existe una masiva ola inmigratoria (ni siquiera tenue) de ciudadanos asiáticos a Venezuela, salvo los viajes ida y vuelta de funcionarios Chinos cada vez más preocupados por las finanzas de un deudor tan maula. Pasa exactamente al contrario, muchos venezolanos emigran al resto del mundo (“huyen de la peste roja” sería la expresión más precisa).

Si bien cualquier enfermedad nueva requiere atención por las autoridades sanitarias, la Organización Mundial de la Salud (OMS), emitió recientemente un comunicado en el cual indicaba que era “prematuro” calificar al Coronavirus como una alerta epidemiológica internacional. Existen riesgos, pero ser alarmistas no colabora en nada y menos la promoción del miedo sin mayores razones. La Dirección Nacional de Salud en Venezuela de la Cruz Roja ha enviado un comunicado epidemiológico con carácter informativo, con medidas de prevención naturales en estos casos. ¡Nada de alarmas!

Lo correcto es mantener las normas de higiene preventiva de siempre, y no solo útiles contra el Coronavirus, sino frente a muchos otros padecimientos que si son endémicos en nuestro país, a saber: lavarse adecuadamente las manos, al toser taparnos con el brazo y el chequeo con el médico general ante algún malestar, evitando la automedicación. No es momento de agregar a nuestra estresante crisis humanitaria compleja, muy real y cotidiana, sustos por ahora lejanos a las fronteras nacionales.

Si queremos preocuparnos de virus letales, debemos preocuparnos – y ocuparnos –de la infección que tiene el país. Una infección letal, una amenaza no solo para la vida y la moral pública sino para existencia misma de la nación y la viabilidad del hemisferio. Ese sí es un virus, uno capaz incluso de intentar comprar el voto de una diputada ofreciéndole la salud a la cual cualquier ciudadano debería tener acceso. Ese virus es, por mucho, más peligroso que el Coronavirus (que lleva una veintena de fallecidos) porque la peste roja lleva millones de víctimas. Ha destruido el aparato productivo nacional y provocado la espantosa crisis migratoria jamás vista en nuestro país.

Cuidado con las estrategias propagandísticas de un régimen dictatorial que, alimentadas por esos alarmismos de la prensa global, termine haciendo una campaña mediática tan estruendosa como inútil para aparentar que gobierna. Caer en el juego del miedo y el pánico es una de las tantas barajitas que se juega el psiquiatra de vez en cuando frente a ciudadanos desinformados. Busque información confiable y alimente con criterio su accionar personal.

@rubenlimas