Julio Borges: Se asombrarían si supieran quiénes mandan señales de querer un cambio en Venezuela

Representative of the Venezuelan opposition leader Juan Guaido, Julio Borges, is pictured during an interview with Reuters as he attends a summit to discuss the political crisis in Venezuela, in Lima, Peru, August 6, 2019. REUTERS/Guadalupe Pardo

 

El canciller del presidente interino Juan Guaidó, quien, en agosto de 2019 lo designó Comisionado para las Relaciones Exteriores de Venezuela, Julio Borges explicó a La Gran Aldea los alcances de la acusación formulada por los Estados Unidos contra Nicolás Maduro y otras figuras del régimen. “El mundo ya sabe que Venezuela no solo lidia con un dictador represivo, violador de Derechos Humanos en el país, sino con el jefe de un cartel de crimen organizado”.

Por Milagros Socorro / lagranaldea.com

-Nosotros hemos sufrido, -dice Julio Borges-, cuando se le pide que explique la relevancia de la acusación hecha en marzo pasado por los Estados Unidos contra Nicolás Maduro y otros jerarcas del régimen- en estos veinte años, un proceso que se ha construido muy poco a poco, porque no ha sido fácil convencer al mundo, cuando Chávez estaba vivo, de que íbamos hacia un sistema totalitario; y de que el plan de Chávez era convertir a Venezuela en una colonia cubana, y que eso estaba en marcha a toda velocidad. Cosas que hoy son sabidas, antes eran un escándalo, incluso para nosotros mismos; sobre todo, en lo referido a la relación con la dictadura de Cuba. Nosotros estuvimos años informando al mundo de que en Venezuela no había democracia y, luego, que Nicolás Maduro era un muy activo y militante dictador, que actuaba contra la sociedad.

“En 2018, Nicolás Maduro hace un simulacro de elecciones y, desde entonces, hemos estado advirtiendo que en Venezuela no solamente hay un dictador, un sistema totalitario que ha degradado al país a colonia cubana, sino que además de un Estado fallido, un narcoestado. Ese es, en resumen, el recorrido de las denuncias que hemos hecho los demócratas venezolanos en el mundo”.

-¿El indictment era el último paso de la escalada?

-No. Ahora viene un siguiente escalón, que es la admisión de que Maduro instauró un narcoestado que promueve el terrorismo. Los venezolanos deben comprender que esto se ha construido como un discurso progresivo, con mucho esfuerzo. Y lo logramos porque es verdad, pero conseguir que la verdad fuera conocida y asimilada por el mundo fue un proceso muy largo y difícil.

-Algunos dicen que la acusación de los Estados Unidos contra Maduro y otras figuras del régimen, a quienes han señalado de estar involucrados en el narcotráfico, es “más de lo mismo” y que podría ser una argucia electoral de Trump.

-Se equivocan. Hay cinco cosas que quiero destacar sobre el indictment. En primer lugar, esto es una investigación de gran escala. No es un juicio cualquiera, sino es algo que, incluso para los Estados Unidos, es un caso muy grande, que implica a muchas fiscalías de varios estados de los Estados Unidos; y que, por eso, tiene que ser asumida nada más y nada menos que por el Fiscal General de EE.UU., William Barr. Yo invito a los lectores a investigar el currículum de William Barr, para que comprueben la importancia de este caso. Son fiscalías que tienen que ver con asuntos de drogas, terrorismo, lavado de dinero y crimen organizado. William Barr fue el fiscal que llevó el caso de Noriega y del Chapo Guzmán; y ha llevado casos de terrorismo en el Medio Oriente, así como el del avión de PanAm. En suma, Barr tiene una trayectoria de lucha contra el perfil de Nicolás Maduro.

-El segundo punto.

-Como dijeron los norteamericanos, al presentar la acusación, esta es el resultado de más de diez años de investigación. La opinión pública debe manejar el hecho de que lo que se está investigando es un delito de asociación criminal en el tiempo. Es decir, no es solamente una persona que cometió un delito, sino que es una organización permanente en el tiempo, que tiene unos fines, unos medios y unos sistemas concretos; y lo que se ha investigado no es solamente a las personas particulares sino toda la red con la cual estas personas vienen construyendo un delito extendido en el tiempo. Es como el secuestro, que no es solamente agarrar a la persona, sino mantenerla cautiva. En este caso es igual. Es un delito organizado, que tiene muchas caras: Una de ellas es el narcotráfico, pero también ha habido tráfico de armas, tráfico de personas, lavado de dinero, apoyo a grupos irregulares. Es una multinacional del crimen.

-¿Podría pensarse que las acusaciones son una extensión de las sanciones?

-No. Las sanciones son de carácter administrativo, son del Ejecutivo americano, que, por una serie de razones puede sancionar a empresas o personas. Esto se trata, más bien, de que estas personas fueron imputadas y se les dictó un auto de detención. Ya no es que sobre esas personas hay una investigación o que se les está acusando, sino que hay pruebas muy sólidas, que constituyen elementos suficientes para pedir que estas personas sean detenidas en cualquier parte del mundo. Y por eso se han ofrecido recompensas por su cabeza.

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