Los mejores tequeños del mundo los hace un venezolano que conquista paladares en España

Gabriel Giorgio Federico Yannuzzise/ Foto: Cortesía

 

Gabriel Federico es un venezolano que como muchos, se vio obligado a migrar del país. Probó suerte en varios destinos. Cada experiencia lo ayudó a fortalecer sus raíces y a evolucionar profesionalmente. Con el tiempo, se planteó crear una propuesta para complacer a los paladares más exigentes. Adoptó un concepto variado con una fusión de diferentes sabores irresistibles. Un emprendimiento que se convirtió en un gran acierto: Los famosos Tekefingers.

El creador de uno de los snacks más arraigados en Venezuela, improvisó un universo de sensaciones que han recorrido España, Chile y Estados Unidos. Con el pasar de los años, ha sabido mantener su oferta y una gran clientela. Pero llegar a la cúspide, no se logra de la noche a la mañana. El éxito es diferente para cada persona. Descubre cómo este latino se aventuró a ¡la conquista del mundo!

Por Elizabeth Gutiérrez lapatilla.com

Gabriel Giorgio Federico Yannuzzise graduó como ingeniero informático en la Universidad Católica Andrés Bello. Además, fue conductor del Real Esppor Club transmitido por Directv Sports y Meridiano TV. También, tuvo una empresa de seguridad en el país. Todo iba bien hasta que su historia se vio entenebrecida por tres secuestros y un par de robos que resultaron el punto de quiebre para empacar sus maletas repletas de miedos, expectativas e ilusiones y tomar otro rumbo. Una experiencia difícil, según afirma, pero gratificante.

“Jamás me dijeron qué iba a sentir. Que el inicio es como una montaña rusa, con altibajos (más bajos que altos), pero tampoco nadie me dijo que la satisfacción de conseguir un sueño era tan espectacular. Tanto así, que es el combustible que te hace seguir conduciendo”, confesó.

Instagram @Tekefingers

 

En 2014, comenzó a desarrollar el proyecto de Tekefingers en España. Luego de dos años, el negocio tomó impulso y desde entonces, se posicionó en el mercado. Sabemos que los tequeños son un snack muy común. Sin embargo, Gabriel encontró una técnica que lo convirtió en un sello de fama más allá de nuestras fronteras. “Soy amante de los tequeños, eso es una realidad. Siempre he pensado que aunque sea un snack típico de Venezuela, tiene esa particularidad de gustarle a todo el mundo. Por eso, decidimos trabajar un concepto y vestirlo de cara a una fuerte internacionalización”, expresó.

Foto: Cortesía Gabriel Federico

 

Con una mirada esperanzadora, le dio rienda suelta a su proyecto con incomparables presentaciones. “Sin duda, el más pedido es el de queso, pero hemos sacado vertientes de manzana, chocolate, pizza, dulce de leche, jalapeños y guayaba queso, con la misma calidad que siempre nos caracteriza. No somos rápidos para sacar un sabor. Nos gusta revisar y mimar cada detalle. Cuando lo lanzamos, es porque está buenísimo”, afirmó.

Instagram @Tekefingers

 

Una de las particularidades de Tekefingers, es que el 95% de los empleados son venezolanos. En medio de la pandemia del coronavirus, continúan creando manjares. Ante un producto tan común, es un verdadero reto hacer la diferencia. Gabriel lo afrontó y lo logró. “Una vez leí que si no eres diferente, no te queda otra opción que ser barato. Todos los mercados tienen sus hándicaps, pero el luchar por ser siempre diferente y hacer cosas que otras marcas no se atrevan a hacer, te da el plus que buscas”, aseguró.

Instagram @Tekefingers

 

Gabriel Federico no tenía ni las más mínima certeza de cómo podía terminar su objetivo, pero no dejó de intentarlo y triunfó en el exterior. Pudo restablecerse y convirtió su franquicia en un referente de prestigio. “Definan sus proyectos a lo grande, sueñen sin límites, dejen volar su imaginación sin freno. Luego, aterricen sus ideas y tracen objetivos cortos que les permitan ir avanzando en sus metas. Esa es la mejor manera de manejar las expectativas y evitar frustraciones absurdas”, resaltó.

Foto: Cortesía Gabriel Federico

 

Actualmente,  se esfuerza para continuar produciendo, tiene muchos planes en mente, lleva una vida tranquila y aporta cada vez más nuevas ideas para su organización, sin dejar a un lado los buenos principios. “Una de las cosas en las que todos deberíamos focalizar es en la humildad. Eso nos permitiría empatizar mejor con otros y sería un excelente inicio para reconstruir nuestra Venezuela con base en los valores”, manifestó.