Sacerdote católico renunció luego que rastrearan datos de su teléfono en Grindr

Mons. Jeffrey D. Burrill renunció luego de acusaciones de que se habían rastreado los datos de su teléfono para demostrar que usaba regularmente la aplicación de citas Grindr y frecuentaba bares gay. Bob Roller / CNS

 

 

Gracias a los flujos de datos, el Señor ya no es el único omnisciente.

Por Hannah Frishberg | New York Post

Traducción libre del inglés por lapatilla.com 

Monseñor Jeffrey Burrill, el principal administrador de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU (USCCB), renunció al cargo esta semana luego de afirmaciones de que usaba regularmente la aplicación de citas Grindr y asistía a bares gay. Las acusaciones fueron presentadas por el sitio de noticias católico The Pillar, que alega haber accedido a los datos del teléfono celular del sacerdote, donde afirma haber encontrado evidencia de su actividad en foros gay tanto virtuales como físicos.

“Según los registros disponibles comercialmente de datos de señales de aplicaciones obtenidos por The Pillar, un dispositivo móvil correlacionado con Burrill emitió señales de datos de aplicaciones desde la aplicación de conexión basada en la ubicación Grindr casi a diario durante 2018, 2019 y 2020 – en tanto en su oficina de la USCCB como en su residencia de propiedad de la USCCB, así como durante las reuniones y eventos de la USCCB en otras ciudades”, informó Pillar. “Las señales de la aplicación de datos sugieren que, al mismo tiempo, estaba involucrado en actividades sexuales en serie e ilícitas”.

La supuesta “actividad” del sacerdote de Wisconsin incluyó asistir a una “casa de baños gay” en Las Vegas.

“El lunes, nos enteramos de inminentes informes de los medios que alegaban un posible comportamiento inadecuado por parte de Monseñor Burrill”, escribió el arzobispo José Gómez de Los Ángeles en un memorando obtenido el martes por el National Catholic Reporter. “Lo que se compartió con nosotros no incluyó acusaciones de mala conducta con menores. Sin embargo, para evitar convertirse en una distracción para las operaciones y el trabajo en curso de la Conferencia, el Monseñor ha dimitido con efecto inmediato”.

La homosexualidad, junto con toda actividad sexual fuera del matrimonio heterosexual, se considera un pecado en la doctrina católica.

Sin embargo, una ola de condena ha seguido el informe del Pilar y su uso “poco ético y homofóbico” de los datos personales.