William Anseume: Rehenes

Cuando comencé a perfilar este texto, no se habían producido los acontecimientos de persecución y prisión que hoy nuevamente conocemos y deploramos. Dan más carbón para la hiriente braza. El caso es que existen matices lingüísticos también a la hora de designar lo que les ocurre a los prisioneros políticos. Porque no son exactamente presos políticos. Son rehenes.

Están bajo secuestro. Son también fichas de intercambio. La dictadura, en lugar de aplacarse, como supuestamente estaba previsto, exhibe una mayor ferocidad. Le reducen un mínimo de sanciones, para apreciar sus buenas intenciones hacia la habilitación de los inhabilitados, la libertad de los presos políticos , así como el camino que pudieran trazar para elecciones libres y verificables, pero sacan su casta completa, al no cumplirse sus caprichos del modo que ellos quieren imponer que se cumplan.

La presión que desde EEUU principalmente ha sido proferida, luego del acuerdo que casi todos creían liberador, el de Barbados; presión que daba hasta fecha en torno al fin del mes pasado, no sólo no fue suficiente para lograr los fines tan benéficos expuestos por sus realizadores, no precisamente ingenuos, sino que se ha revertido en los días subsiguientes al 30 de noviembre. Hoy no han habilitado a nadie, soltaron como quien no quiere a unos tres o cuatro prisioneros políticos, rehenes, como para confundir, mientras las elecciones libres y verificables se ven cada vez más lejanas. Peor aún después de la emisión increíble de los resultados del referéndum emitidos por el CNE.

Leo que capturaron a otro ciudadano estadounidense. Otra provocación. El objetivo del régimen es permanecer indefinidamente en el poder, subsidiario a ese está el de que les quiten las sanciones para contar con más recursos que alimenten la corrupción y sus acciones en procura del objetivo mayor se vean mejor financiadas. Para ello retiene en su poder sus fichas de intercambio nacionales y estadounidenses. Por eso se manifiesta aún más fuertemente en estos últimos días también contra la oposición y su candidata, el equipo de su candidata. Amenaza y ejecuta sus amenazas.

Parte fundamental de las garantías para el cumplimiento de sus dos objetivos más evidentes la constituyen los presos políticos. Barbados se aleja más y más del entorno venezolano. Mientras el régimen muestra su mayor ferocidad de animal herido después de la primaria. Lo que se quería y se quiere: fin de año sin presos políticos, se ha transformado en una mayor cantidad de ellos, mientras EEUU se debate seriamente entre devolver las sanciones suavisadas o terminar de entender lo que ocurre en este clima tropical. La tensión a lo interno del país, e internacionalmente, después del referéndum, después de la fecha tope para ver avances por parte de USA, sigue creciendo en Caracas, en Tumeremo, hasta en Washington. Este dolor de cabeza regional, al que hay que sumar cerca de ocho millones de desterrados, se ha vuelto cada vez peor. Pero llamemos por su nombre a quienes el poder mantiene secuestrados: rehenes.