Egildo Luján Nava: Chávez y Maduro son la consecuencia, no la causa

Es sumamente complicado describir con acierto cómo pudo un país como Venezuela llegar al actual grado de deterioro. Un país que, por la gracia divina, fue dotado de todos los elementos naturales, condiciones climáticas y riquezas más que suficientes, como para que, al día de hoy, perteneciera al club internacional de los que se denominan “PAÍSES DEL PRIMER MUNDO O DESARROLLADOS”. Pero sucedió.

Y en presencia del hecho, ¿qué hacer? ¿Qué más decir, cuando todo pareciera haberse afirmado y con precisiones indiscutibles? Lo cierto es que las verdades conocidas, inducen a la conclusión de que las causas de tal deterioro -o compleja situación- están íntimamente relacionada con su gente, con su historia y la formación de los HABITANTES del país. Y se plantea el atrevimiento de hablar de habitantes, porque, lamentablemente, es un pueblo que nunca ha tenido conciencia, ni comportamiento ciudadano. El hecho humano y social precisa que “ser ciudadano(a) significa ser miembro pleno de una comunidad, tener los mismos derechos y deberes que los demás, gozar de las mismas oportunidades de desarrollo, y, por supuesto, de influir en el destino de la comunidad responsablemente”.

Al analizar la historia del país, se aprecia que esa no ha sido la realidad vivida, sentida y convertida en hecho motivacional. De hecho, partiendo de la época de la gesta independentista, ha prevalecido el caudillismo o personalismo y el autoritarismo gubernamental. En su mayoría, ha sido un reflejo de la verdad tiránica y/o dictatorial que ha hundido sus raíces en la tradición colonial venezolana. Sí, en la tradición que, lamentablemente, ha acompañado a la Nación durante más de dos siglos de su historia. Pero, además, que esa ha sido la razón por la que el pueblo venezolano, como objetivo, y en lo posible, ha optado por mantenerse en una condición de invisible de las autoridades caudillistas y de no ser objetivo de su atención.

Obvio, el propósito ha sido el hecho con su alcance trascendente. Y ese no ha sido otro que evitar las arbitrariedades y el autoritarismo gubernamental, afianzando en el pueblo una forma de comportamiento individualista, al estilo de SÁLVESE QUIEN PUEDA. Pero, además, dándole nacimiento al llamado ” VIVO CRIOLLO “, al “PONGAME DONDE HAYA” y al “CUÁNTO HAY PA’ ESO “. ¿Y cuál ha sido el resultado? Desde luego, todo lo que implica desconocer lo que significa actuar según lo que representa hacerlo siendo un ciudadano obediente en el acatamiento y cumplimiento de la Constitución y las leyes.

Asimismo, entender que se debe cumplir con los deberes y los derechos, y hacerlo permitiendo lo que significa y traduce el hecho de la convivencia en armonía, en atención y obediencia de lo que traduce el desempeño de verdaderos CIUDADANOS. Ciertamente, y en honor a la verdad, una consideración de esta naturaleza, y en atención a estos términos, es obligante y oportuno comentar que semejante comportamiento humano no sólo se observa en Venezuela. Ha sido una constante en toda América Latina, y que no ha permitido una mayor evolución social, además de un desarrollo cultural en consonancia con las propias ventajas que se generan a partir de las ventajas de la transculturación.

Afortunadamente, el mundo ha entrado en una espectacular evolución tecnológica, con base en la cual los avances en todos los campos ha sido tan vertiginoso que, sin duda alguna, ya es imposible no seguirle el paso a tal avalancha de adelantos, descubrimientos e innovaciones. Y ha obligado al ser humano a las especializaciones y, adicionalmente, y en forma espectacular, a los avances y a la veloz digitalización comunicacional. Sí, a la misma que, en forma ilimitada, permite el acceso a todo tipo de información como de comunicación al momento. ¿Consecuencia? Ha creado !a necesidad de aprender, como de estar al día en el aprovechamiento del conocimiento del acontecer en cualquier parte del mundo.

En el caso particular venezolano, el hecho de lo que, desafortunadamente, está sucediendo con la actividad educacional, dicha realidad ha pasado a ser otro de los grandes retos de hoy y en atención al futuro inmediato. La consecuencia de tal proceso, con la misma exigencia que se plantea en los demás países, es que en Venezuela la demanda del devenir histórico expresa que la formación estudiantil y ciudadana, en general, obliga a reactivar el entendimiento del alcance de lo expuesto en Angustura. Allí el Libertador Simón Bolívar, exactamente en el año 1819, dijo: ” MORAL Y LUCES SON NUESTRAS PRIMERAS NECESIDADES “.

A muchos lectores les habrán llamado la atención estas reflexiones de “Formato del Futuro”, apelando a la cita de dirigentes políticos venezolanos . Y bien vale precisar que el mismo no traduce exoneración de culpa a estos personajes. Por el contrario, se apela a la cita para invitarlos a pensar en “POR QUE Y COMO LLEGARON ALLI ESOS PERSONAJES Y QUIENES LOS APOYARON”. Al respecto, no se puede olvidar la situación crítica, económica y social en el que se encontraba el país en 1998. Entonces, la visión y el análisis se relacionaba con la descomposición y el rechazo a los partidos políticos, al desprestigio de sus dirigentes y al ataque desproporcionado de los medios de comunicación contra el Gobierno. Asimismo, a la exaltación -y hasta apoyo- del militar Hugo Chávez como candidato, quien, adicionalmente, fue apoyado por las cúpulas empresariales y muchas personalidades influyentes del país. ¿Y qué sucedió?. Dicha realidad de reconocimiento y respaldo indujo al triunfo electoral del ex Presidente del citado militar, dando paso a la actual situación venezolana y, consecuencialmente, de todo el continente.

Lo cierto es que pareciera que este costoso, trágico y prolongado desastre existencial ha despertado al pueblo venezolano. Y lo ha hecho cuando ese mismo pueblo, finalmente, se ha percatado de que han sido los mismos venezolanos los protagonistas de la causa, por lo que es a ellos, y “UNIDOS”, a quienes les corresponde resolver DEMOCRÁTICAMENTE la actual situación. ¿Y cómo hacerlo? Exigiendo y obligando a ir a un legítimo e imparcial proceso electoral, sin favoritismos ni ilegales INHABILITACIONES. ¿Con qué propósito? Para elegir, por mayoría, a quien dirigirá los destinos del país en el próximo período en paz, y poder dedicarse a recuperar al país.

Hasta que eso suceda, y por lo pronto, lo cierto es que ya la unitaria oposición venezolana eligió en elecciones PRIMARIAS su candidata presidencial MARÍA CORINA MACHADO. En Barbados, se llegó a un Acuerdo entre el Gobierno y la oposición, apoyado y avalado por el sentir de una innegable mayoría DEMOCRÁTICA. Y el hecho obliga a cumplirlo. Pero, además, recordando siempre que: ¡”MORAL Y LUCES SON NUESTRAS PRIMERAS NECESIDADES”!